
Despierta, despierta desperézate y mira a tu alrededor, que
no se diga que por no mirar no has visto lo que está pasando.
La ignominia, la mentira, la ineptitud y el ansia de poder
te están matando, a ti, y a tu familia.
Te matan con una sonrisa y con tú colaboración, mientras tú
confinado a las ocho aplaudes en el balcón… Y miras hacia otro lado, a
sabiendas que cada minuto que pasa, se va yendo un hermano, padre, abuelo, un
amigo, una amiga, una esposa, el vecino o una prima.
Te han contado un cuento chino de que ha venido un virus…
Vive Dios que es cierto, pa' demostrarlo están más de 15.000 muertos, los
oficiales y dicen las malas lenguas, otros tantos escondidos.
¿La responsabilidad?
La responsabilidad a mi corto entender, la tienen aquellos sapientísimos
varones y varonas, que en el 2014 por un contagio de ébola y un perro muerto se hacían ofendidos.
Ahora pueblo mío, después de avisos varios, después de decir
que tenían todo controlado, por querer irse de fiesta, vienen las primeras
consecuencias, que a la vista están, o más bien no, que los muertos, ataúdes, y
urnas funerarias no quedan bien a la hora del café.
Urge por lo tanto ocultarnos la mitad, de la mitad que queda
no hablar, que sean solo números, estadística… De enseñar muertos, que sean los
de Macron, Boris Johnson o de Trump.
Que el bravo pueblo español es manso, y de momento traga las
consignas, y la doctrina que desde el púlpito presidencial predica Sánchez, y,
a toda velocidad difunden por todos los medios sus apóstoles mediáticos.
Ferreras y la Pastor en el papel principal, que es menester
no hacer diferencias entre hombre o mujer, al fin y al cabo, para eso la
manifestación del 8 de marzo, y nada hubiera pasado, si no fuese por ese virus
traidor que dio vía libre al festejo, al prometer, que no se presentaría hasta
los idos de marzo…
Aiinnns… Ya a Julio César la cosa le salió mal, debería saberlo
nuestro presidente, puesto que viene de serie con ínfulas de emperador, aunque al haber
plagiado su tesis, del currículo no podemos esperar nada mejor.
Despierta pueblo despierta, despierta y aparta de tus ojos
las gafas de color, el velo, la cortina de humo, aparta también la pasión, mira
con los ojos de la razón.
Puesto que no nos dejan ver a los muertos, miremos las
cifras frías, analicemos los hechos, las promesas, los tiempos, y obremos en consecuencia, y
aunque tan solo fuese por omisión, no permitamos que las generaciones venideras
puedan decir: Mis padres fueron cómplices de genocidio
.
By Luis Ángel Jul López.



